Un día, un buen hombre compró una cabra la cual cargo sobre sus hombros y se
dirigió a su casa.
En el camino encontró tres
ladrones quienes, al verlo, se dijeron entre si:
__ apodéranos de esa
cabra solo nos puede costar algunas palabras porque el hombre tiene aspecto crédulo.
Rápidamente se pusieron
de acuerdo y, adelantándose al buen hombre, quedaron separados cada uno de los
otros y esperaron que aquel pasara delante de ellos.
El, hombre poco después,
pasó por donde estaba el primer ladrón, quien le dijo:
__buen hombre, ¿Por qué llevas
un perro sobre los hombros? ¿Acaso esta lastimado de una pata?
__No es perro__ dijo el
hombre __, es una cabra que llevo a mi casa para con ella hacer un festín en
fecha próxima__ y siguió su camino.
__El segundo ladrón, que
estaba un poco mas lejos, le hizo la misma pregunta.
Entonces, el hombre
coloco la cabra en el suelo y la examino varias veces; después la volvió a poner
sobre sus hombros y continuó su camino.
No tardo en encontrarse
con el tercer ladrón que le pregunto otra vez:
__ ¿porque llevas un
perro al hombro?
El hombre, persuadido de
que su cabra era un perro, la dejo en el camino y continúo con rumbo a su casa.
Los ladrones pronto
cogieron a la cabra, la asaron y, mientras se la comían, se burlaron del cándido.
Siempre hay que
desconfiar de la gente mal INTENCIONADA, y siempre hay que confiar en lo que uno ha
comprobado que es verdad.
Bidpai
(Siglo Viii, a.c.)
India

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